13 de abril

Aunque no era nuestra primera idea, sí que es cierto que era una deuda que teníamos pendiente hace tiempo, así que el primer día en París lo dedicamos a visitar Disneyland París. Para visitar el parque hay varias opciones -la gente normalmente coge un hotel dentro del propio parque y le dedica varios días-, pero dado que nosotros sólo vamos a ir un día, elegimos la entrada para un único parque -ahora mismo se pueden visitar dos-.

Para llegar al parque hay varias opciones, el Uber es prohibitivo, así que decidimos usar una combinación de metro + tren (RER A, estación Marne-la-Vallée/Chessy) que tiene un precio de 5 euros por persona, y te deja en la puerta del parque en algo menos de una hora desde París.

Una vez allí, hay una aplicación que se puede descargar donde van indicando las colas de las diferentes
atracciones. Con esa información, se puede tratar de seleccionar lo que quieres hacer de manera más eficiente, pero eso no te va a librar, en las atracciones más visitadas, de colas de al menos media hora. Nosotros montamos en el Hyperspace mountain -una locura-, le dimos la vuelta al parque en el trenecito -esto me pareció algo más ajustado a mis expectativas 😂-, también fuimos al Big Thunder -otra montaña rusa, pero algo más tranquila que el Hyperspace-, entramos al laberinto -prescindible-, fuimos a ver los Piratas -entretenido-, el musical -sólo para fans del género- y alguna que otra atracción más. De entre estas, la que más nos gustó fue una especie de realidad virtual que se llamaba Star Tours, muy divertido.